La brigada médica cubana está en Sierra Leona para ayudar a ese
pueblo
Autor: Nicolás Zyssholtz
Entrevista la publicación Notas, de Argentina, a Oskar
Epelde, enviado especial de TeleSUR en ese país de África occidental
texto
En un diálogo exclusivo con Notas,
Oskar Epelde, enviado especial de TeleSUR en Sierra Leona, relató la
experiencia de vivir la epidemia del Ébola desde los territorios más afectados.
Cuál ha sido el peso de la ayuda internacional, cómo se ha modificado la vida
cotidiana y qué perspectivas hay de frenar la enfermedad.
- ¿Cuál es la situación actual de la epidemia
de Ébola en la región y qué perspectivas hay de la evolución en el mediano
plazo? ¿Qué tipo de respuestas han dado los Estados nacionales y qué papel
juegan los enviados internacionales?
– Sé lo que he visto en Sierra Leona. Después
de tantos meses de “Ébola is real” la gente se cuida de no tocar enfermos y de
no lavar cuerpos. En distritos como Kailahun, Kenema, Bonthe o Pujehun hace
varios días que no hay nuevos casos confirmados.
El virus está más activo en el norte y en el
oeste del país, sobre todo en Western Area Rural, donde pegó muy fuerte por
falta de respuesta. Allí no había hospitales disponibles y los equipos de
vigilancia e identificación de contactos estaban saturados. Ahora la cosa ha
mejorado pero en Western Rural la mayoría de los enfermos de Ébola han muerto
en sus propias casas.
La respuesta efectivamente ha tardado mucho,
imagínense, los primeros casos parece que se produjeron en diciembre del año
pasado aunque se diagnóstico el primero en marzo. Los primeros meses no hubo
respuesta, ni la gente se previno ni la salud pública funcionó. Sólo hubo
pánico y muchas tonterías, manipulaciones políticas y conductas irracionales.
El virus no se comunica mirándolo, hay que
tocar un cuerpo que tenga una carga viral importante, sin embargo el mundo
entró en pánico. Las cosas están mejorando. Creo que si no se cometen más
errores superaremos la situación en unos meses más.
- ¿Hay presencia del Estado, especialmente
fuera de la capital Freetown? ¿Qué presencia y qué capacidad de intervención
tiene la ayuda internacional?
– Hay lugares remotos, especialmente en
provincias, pero también muy cerca de la capital, dentro de la ciudad y en
Western Area Rural. Con lugares remotos quiero decir lugares donde no hay
acceso a la salud, la educación, ni carreteras, ni ayudas de ningún tipo. Donde
los habitantes sólo se tienen a ellos mismos, es una isla en medio de un
entorno de supuesto libre mercado que los suprime.
Tienen las fuerzas justas para producir
alimentos y subsistir, pero también necesitan dinero. Son víctimas de grupos
capitalistas hiper organizados capaces de apropiarse de enormes extensiones de
tierra por ejemplo en Pujehun, Port Loko o Bombali.
La ayuda internacional ha sido tardía pero
doy fe de que existe y es real. Se han enviado equipos materiales y humanos,
además de formación en prevención. Había mucho que aprender y faltaban medios.
También es verdad que el pueblo llano se
sentía tan ignorado y despreciado que lo primero que pensó es que querían
eliminarles, reducir la población o algo así. Pero hemos aprendido que si nos
enfermamos ponemos en riesgo a nuestros seres queridos y que solo recibiendo
tratamiento podremos sobrevivir.
El control de la epidemia pasaba por primero
por completar este aprendizaje. Y segundo por tener camas disponibles para los
enfermos. Se ha realizado un largo camino: se han construido nuevos hospitales
y centros comunitarios de salud. La promesa internacional (con excepciones) es
que todo lo que se ha traído se quedará aquí. Laboratorios, ambulancias, etc.
Por otra parte, la promesa del gobierno es
reconocer la debilidad que tenía ayer y prepararse para ser más fuerte mañana.
La sangre derramada por la epidemia hoy es una razón para que el Ébola marque
un antes y un después.
El Ébola atasca al país porque restricciones
al tráfico y a las reuniones sociales. Pero no tiene nada que ver con lo que se
dice en Europa de la situación, no existe pánico y tratamos de hacer vida
normal. No es fácil porque los problemas económicos son mayores ahora.
- ¿Qué influencia tiene la situación de
devastación de Sierra Leona después de la guerra civil (1991 – 2009)?
– La influencia de la historia del país en la
situación actual creo que es total. Cuando colonos británicos descubrieron los
diamantes decían a los locales que no las tocaran. Les decían que eran piedras
peligrosas, que las cogieran con un paño y se las llevaran a ellos.
Aquí no se promovió la educación ni se
apoyaron nunca proyectos económicos productivos más que los mineros que
extraían hierro y se lo llevaban.
Se importa de todo, todo tipo de máquinas
viejas y no hay servicio de mantenimiento. Se exportan sólo materias primas, se
venden los recursos de pesca, de minas y ahora incluso las tierras. No se
invierte en crear valor añadido, no tienen dinero para educación secundaria,
incluso el arroz lo importan.
Los campesinos nunca han tenido apoyo del
gobierno. Si algún gobierno hubiera tratado de apoyar a campesinos, como
Sankara (NdE: Revolucionario antiimperialista africano que gobernó Burkina Faso
entre 1983 y 1987), lo eliminarían. O bueno, se encargarían sus ministros de
crear en conversaciones globales, un submundo bien distinto al evocado en
discursos del presidente.
En Sierra Leona no hubo una guerra civil,
sino un grupo rebelde (el Frente Revolucionario Unido) que buscó conquistar el
poder atemorizando a la población en general. Para ellos era una aventura de
poder, de poder controlar el tráfico de diamantes, de hablar tú a tú con la
mafia internacional.
Fueron apoyados con armas por Charles Taylor
desde Liberia. Pensaban copiar su modelo. Taylor fue apoyado por EEUU para
derrocar a presidente de Liberia y luego tenía que ceder la presidencia a la
candidata designada y desobedeció. Creyó poder hacer lo que le diera la gana y
terminó exiliado y juzgado.
- ¿Qué papel juega Cuba y Latinoamérica en
general en la ayuda internacional? ¿Y se espera alguna consecuencia positiva
una vez superada la epidemia? Pienso sobre todo en el sistema de salud pública.
Cuba ha enviado 165 médicos y enfermeros experimentados y bien
preparados para acabar con la epidemia (NdE: solo a Sierra Leona, hay
además otros 91 profesionales cubanos actuando en otros países
afectados por el ébola). Esto era más necesario. El Reino Unido, China y
otros países han enviado también profesionales sanitarios y ONGs que se
coordinan vía Organización Mundial de la Salud (OMS) con el gobierno. Pero
nadie aportó tantos profesionales como Cuba.
China tiene participación del 25% en African
Minerals, el Reino Unido gobernó Sierra Leona hasta 1965 y algunas ONGs
occidentales viven de estas emergencias. Salvan vidas pero no buscan
necesariamente fortalecer el desarrollo de un sistema local de salud pública.
Cuba colabora con Sierra Leona desde hace tres
años con ese objetivo. Para formar y promover conciencia de la necesidad de una
medicina preventiva mejorando la atención primaria de salud. Así me lo contó la
doctora Caridad que desde hace más de dos años trabaja con otros tres cubanos
en el hospital gubernamental de Makeni, en Bombali.
Trajeron a 165 hombres con la mentalidad, no
de autopromocionarse en el negocio Ébola, sino de ayudar a los hermanos.
Si me preguntan lo que esperamos ahora, no sé
cómo responder. Deseamos esperar lo mejor. Pensar que lo normal sería que
cuando brotara el virus pudiera matar a lo sumo a 2 o 3 personas. Deseamos que
el gobierno cumpla sus promesas convirtiendo en prioridad el fortalecimiento de
la salud pública.
La OMS avala la agenda de trabajo moralmente,
lo complicado tal vez sea financiarlo en un mundo en el que sólo cuentan las
ganancias. Porque no esperamos que la OMS, fuera de su mandato en relación al
Ébola, vaya a hacer mucho más que declaraciones solemnes.
Fuente: notas.org.ar
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