lunes, 11 de julio de 2011

ZIMBABWE LA GRANDE


ZIMBABWE   LA GRANDE

AL SUR  DE SALISBURY , CAPITAL DE RHODESIA MERIDIONAL ACTUALMENTE SIMBABWE , SE VEN LOS  RESTOS  DE ZIMBABWE  LA GRANDE , ANTIGUA METRÓPOLI DE UN PODEROSO  ESTADO NEGRO. ESAS RUINAS , JUNTO CON LOS VESTIGIOS  TODAVÍA MÁS NUMEROSOSO DE ANTIGUAS MINAS DE ORO , COBRE, HIERRO Y ESTAÑO, PRUEBAN  QUE EN ÁFRICA FLORECIÓ  UNA IMPORTANTE EDAD  DE LOS METALES , DOCE SIGLOS ANTES QUE LOS EUROPEOS  PENETRARAN  EN UNA TIERRA  QUE CONSIDERABAN COMO UNA CIVILIZACIÓN NEGRA   CAPAZ DE ALZAR  CIUDADES  COMO ZIMBABWE, SE PERDIERON A CONSECUENCIA  DEL SAQUEO  DE LAS RUINAS  EN EL SIGLO 19 , Y LA CONSIGUIENTE  DESAPARICIÓN DEL ORO , LAS KOYAS , Y OTROS OBJETOS  PRECIOSOSO .

IMAGEN TOMADA DE
manengumba.blogspot.com


SIN EMBARGO, LAS RUINAS DE MAPUNGUBWE, AL SUR DE TRANSVAAL, ESCAPARON  AL PILLAJE , Y LOS IMPORTANTES  DESCUBRIMIENTOS DE OBJETOS DE ORO  Y OTROS MATERIALES  QUE SE HAN HECHO EN ELLAS  ILUMINAN  ESA CULTURA DE LOS METALES  EN CUYO APOGEO  FLORECIÓ ZIMBABWE.

DOS CONSTRUCCIONES SE DESTACAN PARTICULARMENTE  EN ESTAS RUINAS: LA “ACRÓPOLIS”  FORTALEZA CONSTRUIDA  EN LA CIMA DE UNA COLINA , APROVECHANDO LA DISPOSICIÓN NATURAL DE LAS ROCAS, Y EL “ EDIFICIO OVALADO”, SITUADFO  EN LA LLANURA  AL PIE DE LA COLINA , Y CUYAS MACIZAS  PAREDES TIENEN  9 METROS DE ALTO  Y UN ESPESOR QUE LLEGA HASTA 6 METROS . 

DENTRO  DE LAS MURALLAS  DE LA CIUDAD  SE ALZAN LOS RESTOS DE UNA TORRE CÓNICA  EN CUYA BASE SE HICIERON VALIOSOS  DESCUBRIMIENTOS.
BIBLIOGRAFIA:
GUÍA DEL MUNDO 1966,
 ARTICULO COMPILADO POR SUNCA



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NOTAS DE AMPLIACIÓN:
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.

 La mayor parte de los actuales pueblos de Á. tuvieron como predecesores a unos troncos raciales africanos prenegroides o negros que desempeñan un papel importantísimo en el desarrollo de su primera civilización. Los decisivos avances de la agricultura y el uso del hierro se deben a los antepasados directos de los actuales bantúes (v. BANTÚIDAS), o al menos son ellos quienes los utilizan en gran escala. 
Los bantúes, aunque fusionados con los pueblos que encontraban, acabaron por imponer su hegemonía y son los padres de los constructores de Zimbabwe, Mapungubwe y Niekerk. Ya desde los tiempos medievales, en toda la costa del Á. oriental, se rumoreaba la existencia de importantes reinos en el interior del continente africano. En 1517, desde la costa mozambiqueña, el portugués Barbosa daba detalles del principal de ellos, cuya capital, Banametapa, se encontraba a 26 jornadas de la costa; pero no hay testimonio de que los portugueses o los árabes llegaran a él. Sólo en los últimos 100 años se han localizado unas edificaciones pétreas diseminadas a lo largo de un territorio que se extiende por las Rhodesias, franja meridional de la República Democrática del Congo, Mozambique y norte de Transvaal.

      El reino de Zimbabwe. Las más importantes de estas ruinas son las de Zimbabwe, en Rhodesia (v.). Su conjunto -con la acrópolis y el templo o edificio elíptico- es tan impresionante que los primeros europeos que lo vieron (último tercio del s. XIX) pensaron que pertenecía a algún pueblo de la Antigüedad, extraño a los africanos. La Dra. Caton-hompson demostró, en 1931, que sus constructores eran africanos que, al margen de todo contacto con europeos o árabes, lograron desarrollar su cultura sin rupturas revolucionarias con la tradición. Las excavaciones de 1958 han precisado la sucesión de unos «imperios» que no deben entenderse como pueblos que se reemplazan, sino como grupos que se imponen, fundiéndose con los anteriores, y que, antropológicamente, suponen la sustitución de un tipo predominantemente hotentote, al que se atribuyen las primeras construcciones, por otro primordialmente negroide y bantú, al que corresponderían las últimas.

      El primer periodo de Zimbabwe, o premonomotapa, se remonta como límite máximo al s. IV. Se desconoce su tipo racial; pero entonces deben aparecer los bantúes que, en una primera oleada, descienden del N hasta las mesetas de Rhodesia, coincidiendo con la llegada del hierro, para convertirse en los precursores de la mayor parte de la población de Á. m. Primitivamente vivían en chozas de madera, paja y barro; pero, posiblemente desde el s. IX, se inician las grandes construcciones de piedra, rodeadas de altos muros, lo que indica una concentración del poder que, como en el Sudán occidental, se produce aquí durante el primer milenio. 
El segundo periodo -Monomotapa o Shona I -comienza en el s. XII, con la llegada de un pueblo procedente del Zambeze, de habla bantú, racialmente entroncado con los shonas y cuyo rey lleva el título de Monomotapa. 
En esta época, Zimbabwe domina sobre la actual Rhodesia y parte de Mozambique y, desde 1250, es la floreciente capital de un poderoso conglomerado tribal. Su grandeza parece derivarse de la explotación de las minas de oro y cobre de las proximidades que determina un intenso comercio con la India, realizado por la costa oriental africana. El tercer periodo, Shona II (también llamado Mambo o Changamira, porque su jefe o mambo lleva el nombre de Changamira) se inicia ca. 1450, cuando, tras las luchas feudales que provocan la decadencia del reino del Monomotapa, los jefes del S proclaman su independencia. Entonces se construyen impresionantes edificios pétreos en la parte occidental de Rhodesia del Sur y llegan a ocupar Mapungubwe. Entre 1700 y 1750 rehacen y agrandan Zimbabwe, centro de su poder. Este reino Mambo será destruido por los invasores ngunis, en la primera mitad del s. XIX.
    
  La cultura de Mapungubwe. A fines de 1932 se encontraron otras ruinas importantes en las colinas de Mapungubwe, en el Transvaal, cuya relación con Zimbabwe aún no se ha aclarado. Ahora bien, sea como una avanzada meridional del Monomotapa o como caudillos de un Estado propio, los jefes de esta compleja cultura del hierro de Mapungubwe fueron enterrados, con toda pompa, en doradas tumbas. Provisionalmente, se cree que, inmediatamente antes del descubrimiento de la agricultura, vivieron en Mapungubwe unos pueblos paleolíticos, a los que siguieron -antes del 900- otros pueblos pastores prenegros, hotentotes o, al menos, boscopoides, que quizá conocían el cobre. Pronto se debió producir la invasión nórdica de una población emparentada con los constructores de Zimbabwe, de habla bantú, cuyos descendientes actuales son, entre otros muchos, los basutos, los mashonas y los bavendas. Estos invasores, mezclados con la población anterior, se establecen en las colinas, practican la agricultura, excavan en las rocas depósitos para conservar granos y alimentos y construyen plataformas para sus casas que, a veces, refuerzan con piedra. Después de su ocupación por los mambos de Zimbabwe, la región fue dominada en el s. XVII por los bavendas, a quienes reemplazó en el s. xvin una población hotentote que, a su vez, fueron dispersados y empujados hacia el N, en 1825, por los matabeles.

      Las ruinas de Niekerk-Inyanga. Un tercer núcleo de ruinas se encontró a principios del s. XX en Niekerk e Inyanga, en la región fronteriza entre Rhodesia y Mozambique, desde el Bajo Zambeze hasta Swazilandia (v. NGWANE). Su origen parece remontarse a la cultura Ziwa, propia de un pueblo inmigrante que conocía el hierro utilizado allí en el s. VI. Sin embargo, la mayoría de las ruinas corresponden a tiempos mucho más recientes, probablemente al s. XVII, como la de los mambos de Zimbabwe. Construían ciudades pétreas y utilizaban el agua para el riego, mediante terraplenes al estilo azanio (v. ÁFRICA ORIENTAL). Las poderosas fortificaciones levantadas hacen pensar en la existencia de agitadas rivalidades y guerras. A diferencia de.Zimbabwe y Mapungubwe, estos pueblos mantienen contacto con los portugueses, a quienes envían casi todos los productos que determinarán la grandeza de Sofala. Las ruinas de Zimbabwe, Mapungubwe y Niekerk son creación de pueblos bien organizados, de una gran habilidad en el uso de la piedra y el metal, pastores y agricultores evolucionados, que se desarrollaron lentamente a lo largo de siglos, en un proceso que se interrumpe en la segunda mitad del s. XIX por la presencia de los europeos y el subsiguiente reparto de Á. (V. BOTSWANA; LESOTHO; MALAWI; RHODESIA; SUDAFRICANA, REPÚBLICA; NGWANE; y ZAMBIA).
O. GIL MUNILLA.
    BIBL.: The Cambridge History of the British Empire, VIII, Cambridge 1936; G. CATON-THOMPSON, The Zimbabwe Culture, ruins and reactions, Nueva York 1931; L. FOUCHE, Mapungubwe: Ancient Bantu Civilisation on the Limpopo, Nueva York 1937; G. H. WELLINGTON, Southern África, Cambridge 1955. 
Un resumen muy estimable de las culturas antiguas, en B. DAVIDSON, La Historia empezó en África, Barcelona 1963.
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  FUENTE: http://misterios1.tripod.com/ruinas_de_zimbabwe.htm


En la actual República de Zimbabwe en el África sudoriental, la antigua Rhodesia, y muy cerca de la ciudad de Fort Victoria, existe un conjunto de ruinas descubiertas por casualidad en el año 1.868 por un cazador bóer llamado Adam Renders, aunque ya existían referencias a una ciudad perdida en esa zona cuyos orígenes se remontaban a tiempos remotos.Los nativos de la zona donde se encuentran estas ruinas desconocen por completo cualquier referencia a sus posibles constructores. No existe un nexo de unión entre los actuales pobladores y aquéllos quienes levantaron estas colosales construcciones. limitándose a denominarlas con el nombre de "Zimbabwe o Simbabue", que viene a significar "residencia real", aunque no hay quien falte en afirmar que el nombre está compuesto por dos palabras, "simba" y "mabgi", choza y piedras.No es hasta el año 1.871 que empiezan distintos investigadores a sentir un especial interés por estas enigmáticas ruinas, con el geólogo alemán Karl Mauch a la cabeza. 
La total ausencia de inscripciones en todo el recinto ha hecho imposible identificar al pueblo que erigió esta ciudad en el corazón de África. Centro minero fenicio, emplazamiento árabe, la mítica Ofir, donde se supone que estaban emplazadas las minas del Rey Salomón, o simplemente una ciudad de un pueblo africano desaparecido y que no dejó rastro. Todas estas teorías no han llgrado salir del campo de la especulación.
El diseño, materiales, y técnica empleadas en la construcción de esta ciudad, señalan claramente que sus constructores disponían de unos conocimientos que la ciencia oficial no ha catalogado jamás en ningún pueblo del África primitiva.Son famosas sus torres cónicas de varios metros de altura, en forma de silos sin ventanas o cualquier otro tipo de abertura al exterior, muy parecidas a las que existen en la lejana Machu Pichu en Perú, conocidas con el nombre de "cámaras de los hombres voladores". 
Son sorprendentes los muros del Templo, que alcanzan un grosor medio de 4 a 5 metros, por no hablar de algunas de las torres cónicas a las que haciamos referencia anteriormente, que llegan a superar los 9 metros de ancho. Entre sus murallas se han encontrado valiosos objetos de procedencias geográficas muy distantes, desde porcelanas chinas a perlas de Arabia. Su extraño diseño de construcción contiene estilos que recuerdan también a puntos muy alejados, como sería el caso de algunos templos de la India y de Indochina.http://misterios1.tripod.com/ruinas_de_zimbabwe.htm


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